domingo, diciembre 02, 2007

El dos de mayo

Hoy toca una poesía que me ha acompañado toda mi vida. Tendré público a favor o en contra, pero vivimos en una democracia que ha de respetar mi pasado. Me aprendí esta poesía hace años. Ahora, la transcribo mentalmente. Que nadie se escandalice: no es un poema racista: es un canto patriótico antigabacho, compuesto meses después de terminar la guerra de la inependencia. Puede que tenga errores de transcripción, pero me parecía más bonito "vomitarla", que buscarla en google:

Oigo, patria, tu aflicción.
Y escucho el triste concierto
que forman, tocando a muerto,
la campana y el cañón.
Sobre tu invicto pendón,
miro flotantes crespones
y oigo alzarse a otras naciones
en estrofas funerarias,
de la iglesia las plegarias,
y del arte, las canciones.

Lloras porque te insultaron
los que su amor te ofrecieron.
¡A ti, a quien siempre temieron
porque tu gloria admiraron!
¡A ti, por quien se inclinaron
los mundos de zona en zona!
A ti, soberbia matrona,
que, libre de extraño yugo,
no has tenido más verdugo
que el peso de tu corona.

Do quiera el alma mía
sus alas rápidas lleva,
allí un sepulcro se eleva
cantando tu valentía.
Desde la cumbre bravía
que el sol indio tornasola,
hasta el África que inmola
sus hijos en torpe guerra,
¡No hay un puñado de tierra
sin una tumba española!

Tembló el orbe a tus legiones,
y de la espantada esfera,
sujetaron la carrera
las garras de tus leones.
Nadie humilló tus pendones,
ni te arrancó la victoria,
pues, de tu gigante gloria,
no existe el rayo fecundo,
ni en los ambitos del mundo,
ni en el libro de la Historia.

Siempre en lucha desigual,
cantan tu invicta arrogancia
Sagunto, Cádiz, Numancia,
Zaragoza y San Marcial.
En tu pecho virginal,
no arraigan extraños fueros,
pues, indómitos y fieros,
saben hacer tus lacayos
hierros para sus caballos
con los cetros extranjeros.

Y aun hubo en la tierra un hombre
que osó porfanar tu manto...
¡Espacio falta a mi canto
para maldecir su nombre!
Sin que el recuerdo me asombre,
con ansia doy paso a la historia;
presta luz a mi memoria,
y el mundo y la patria a coro,
oirán el himno sonoro
de tus recuerdos de gloria.

Aquel genio de ambición,
que en su delirio profundo,
cantando guerra hizo al mundo
sepulcro de su nación,
hirió al ibero león,
ansiando a España regir.
Mas no llegó a percibir,
ebrio de orgullo y poder,
que no puede esclavo ser
pueblo que sabe morir.

¡Guerra! -gritó ante el altar
el sacerdote con ira.
¡Guerra! -repitió la lira
con indómito cantar.
¡Guerra! -gritó al despertar
el pueblo que al mundo aterra.
Y cuando en hispaña tierra
pasos extraños se oyeron,
¡Hasta las tumbas se abrieron!
gritando: ¡Venganza, y guerra!

La virgen, de patrio ardor,
ansionsa, salta del lecho.
El niño, bebe del pecho
odio a muerte al invasor.
La madre mata su amor,
y cuando calmado está,
grita al hijo que se va:
Pues que la patria lo quiere,
¡Lánzate al combate y muere!
Tu madre te vengará.

Y suenan patrias canciones,
cantando santos deberes,
y van roncas las mujeres
empujando los cañones.
Al pie de libres pendones,
el grito de patria zumba,
y el rudo camión retumba,
y el vil invasor se aterra,
y al suelo le falta tierra
para cubrir tanta tumba...

* * *

Mártires de la lealtad,
que del honor al arruyo
fuisteis de la patria orgullo
y honra de la humanidad;
en la tumba descansad,
que el valiente pueblo ibero
jura con rostro altanero,
que, hasta que España sucumba,
no pisará vuestra tumba
la planta del extranjero.

Bernardo López García

sábado, noviembre 17, 2007

FREEBATASUNA



Sin yo quererlo de antemano, me he metido hoy en un espacio web de título FREEBATASUNA.

Es una página que pretende recabar apoyos para la liberación de los presos de ésta organización, recientemente detenidos. Se amparan en valores como la “democracia”, y en algún lugar he leído defensas viles del tipo el pueblo vasco utiliza las armas en su defensa, y otras incoherencias.

Que se lo digan a los ¡OCHOCIENTOS! muertos que cuenta en su haber la banda terrorista. Ochocientos inocentes, a los que no preguntaron por el conflicto vasco, ni por nada. “Solamente” los mataron. Víctimas colaterales de la liberación casca. Medios de presión. En resumen, “el fin justifica los medios”.

En otro lugar, alguien ha comentado más o menos con estas palabras, que se trata de un conflicto abierto en el que España participa. Eso es mentira. Conflicto abierto, fue lo que ocurrió en Irlanda: el gobierno anglosajón “declaró” al I.R.A enemigo de guerra, y por tanto pasó a establecer el código militar con ellos. Varios probaron su propia medicina. Otro tanto con los GAL. No estoy de acuerdo con estos métodos (¡Ni mucho menos!), y recordemos que precisamente el desmantelamiento de los GAL fue, con otros asuntos, lo que precipitó la caída del PSOE en 1996. Ya fueron castigados, y ese asunto no nos ocupa.
Se habla de “opresión”... Otra vez, que pregunten a los moradores del los pequeños pueblos de “Euskalherria” como llevan eso del “voto secreto”. O a los empresarios vascos lo de las amenazas de muerte. O a la gente que tiene que venir de fuera, a presidir mesas electorales en lugar de a quién le toca, que no accede por miedo.
Otro habla de que estudiemos “la historia real, no la oficial”. ¿Real?¿La que inventó Sabino Arana -que, recordemos, al final de su vida dio un giro radical hacia el regionalismo- y se imparte sin ningún rigor en las Ikastolas -como defendía otra, alegando ser un método legítimo de adoctrinamiento-?
La izquierda abertzale caerá por su propio peso. Porque el pueblo vasco está harto de ella, y porque la cultura vasca es impresionante, pero no tiene que estar reñida con la hispana. Si renuncia a su españolidad, morirá. Renuncia con ella a una cultura que le abre al mundo. Encerrarse, “ombligarse”,como decía un amigo mío vizcaíno, les llevará al hundimiento.
Todo apoyo al asesinato es un crimen. Y el que calla otorga. Lo digo por Batasuna.

viernes, noviembre 16, 2007

Retorno

Bueno, llevo más de un mes sin publicar nada. Se podría decir que ha sido un periodo de adptación del que he salido. Puedo volver a escribir...

Me da clase un hombre que se mofa de valores como el patriotismo. Dice, que el patriotismo es estúpido, porque no se puede estar orgulloso de algo que no es tuyo: uno está orgulloso de sus actos, pero no de un hecho fortuito, como es nacer en un cacho de tierra o en otro.

Sin embargo, yo creo que la patria -y por ende, el patriotismo- es mucho más que el lugar en el que naces. Yo tengo un motivo para estar orgulloso: y es que, el suelo que piso, el ambiente que respiro, el sistema político, las instituciones que asumo, son el resultado de un trabajo que realizaron mis antepasados con la intención de darme un futuro. Ahora mis abuelos están muertos, pero lo que crearon sobrevivió a ellos. No sería justo que, amparado en mi cobardía, dejase a un lado sus esfuerzos, y me buscase uno que se acople mejor a mis espectativas.

Por otra parte, el patriotismo no es despreciable en la medida en que aporta al individuo unos valores que luego la sociedad necesita. Porque el patriota es valiente, y una sociedad acobardada no tendrá agallas suficientes para salir adelante; porque el patriota es abnegado, y una sociedad sin capacidad de sacrificio es una sociedad en decadencia.

Mucha gente considera sin embargo, que el patriotismo trae consigo muchos males, y que no sale rentable. Es posible. "El estado se autodetermina patria cuando prepara un asesinato", decía aquel. Qué duda cabe. Cuantos crímenes se han cometido, no solo amparados en el bien de la "patria", sino en el fundamentalismo religioso, en el cumplimiento de un ideal... Ahí el problema no es el patriotismo, sino el extremismo, y la deformación moral, que lleva a pensar que un fin sublime puede llegar a justificar los medios.

No creo que el patriotismo sea un valor a desdeñar en nuestra sociedad actual. Y menos, en la situación en que se encuentra la juventud: sin objetivos a largo plazo, descomprometidos, irresponsables, inconscientes...

Sin embargo, quiero acabar citando a Quino: “Esto no es el acabose: es el continuose de lo que con ustedes empezose". No echemos la culpa a otros de las consecuencias de nuestras omisiones. El patriotismo es un valor denostado en este país desde que en la guerra se hiciera con él el bando franquista. Ya va siendo hora de recuperarlo.

Yo creo que se puede ser patriota. A mí -auqne no le agrade a Ortega- me gusta serlo, COÑO.

jueves, octubre 04, 2007

Parón

Es probable que alguien se pregunte por qué no últimamente no he publicado nada. Por un lado, está el hecho de que acabo de empezar periodismo en la UCM, y aunque probablemente sea la carrera más elemental que existe, no me he hecho todavía al horario del centro. Pero es que además estoy en plena preparación de una novela que me está quitando mucho tiempo de escribir. La publicaré de aquí a unos años, pero no viene mal ir dedicandole un tiempo al día...

Con todo, siento no poder publicar más a menudo. Espero volver pronto.

El titi.

martes, septiembre 25, 2007

La gota soberbia

Aquella gota, frenada en su descenso por la tarima de una azotea del mayor rascacielos de la ciudad, no podíaa contener la risa.
Llovía. No en sentido impersonal, como acostumbra a pensar la gente. Llovían gotas intensas de agua que caía, y antes o después se estrellaba contra la superficie. Y entonces se juntaban todas, para reirse de las que aun no habían caido, pero ninguna sabía bien por qué.
La gota que se había quedado en la azotea, sin embargo, estaba sola. Y como toda gota que se ríe sola, al cabo del rato, se aburrió. Y comenzó a fijarse en als gotas que se reían, muy por debajo de ella.
Unas iban cayendo sobre otras, pero ella -pobre gota- se había quedado sola. Se compadeció de sí misma; se las veía muy contentas ahí abajo... Riéndose todas unas de otras.
Pero un pensamiento nuevo se acercó, y la gota volvió a mirar hacia abajo. Era mentira. No veía ni una sonrisa; solo una marejada de agua mezclada con suciedad que chapoteaba -es como ríen las gotas- contra el suelo.
Este pensamiento la consoló un rato, pero, al ver que él solo no se bastaba, llamó a otro pensamiento, para que la gota se distrajese un poco. Este le hizo ver lo siguiente; todas esas gotas que chapoteaban en el suelo de la ciudad, debajo del rascacielos -que tenía la azotea que tenía la tarima en la que se encontraba la gota-, al día siguiente, con la luz del Sol, desaparecerían, y eso, si no se habían ido antes por "el desagüe", un antro horrible, lleno de gotas malolientes y sucias. Gotas,d e tierra, no de cielo.
Pero la noche tardaba mucho en acabarse, y aunque los pensamientos trataron de sobornarla para que se fuese un poc antes, ella se mantuvo inflexible y enigmática. Así que los pensamientos llamaron a un tercero: el pensamiento de que era superior a las demás gotas, porque se había quedado en la azotea. Era el pensamiento del engaño, y consiguió su propósito.
La gota se regodeó en su posición; era una gota independiente, y estaba convencida de que esto la hacía feliz. Y se pasó toda la noche deleitándose con su independencia. Y se congratulaba a si misma, recordandose en los libros de historia por siempre jamás.
Y por fin amaneció. Y se secó. Y nadie nunca pensó en la gota lider. La gota soberbia.

Ética en el cine

"- ¿Para qué nos caemos, Bruce? Para aprender a levantarnos..."

El sabio precepto principal de "BATMAN BEGINS" me ha dejado meditabundo.
Y, sin embargo, si seguimos con el cine, descubriremos que esa frase es un absurdo. Así lo demuestra HARRY POTTER en un diálogo corto con STAN, el botones del autobus noctambulo, en la tercera entrega:

"-¿Qué haces en el suelo?
- Me he caido.
-¿Y para que te has caido?
-No lo he hecho a propósito"

He aquí la lógica sencilla y aplastante. Y es que es verdad; uno no elige caerse, loego no lo hace por un motivo, y por ello el "para qué" es estúpido. En todoc aso, una vez en el suelo, la voluntad puede opinar al respecto. Puede quedarse donde está o levantarse, pero no como un fin en si mismo, sino en vistas a un fin mayor, poder hacer algo o ensimismarse con la caida. Y una vez depie, aprenderemos a no caernos de nuevo, pero no para no caernos, ni para levantarnos, sino para seguir con nuestra tarea. Alonso dixit.

viernes, septiembre 07, 2007

¿Qué es la libertad?

Recurramos al símbolo: La libertad –al contrario de lo que muchos piensan- es una cuerda. Una cuerda muy especial: Si quieres subir una distancia, puedes engancharla y usarla de apoyo. Hasta aquí todo normal. Pero es que sin cuerda, es muy difícil subir a ningún sitio. Y mucha gente no tiene cuerda. Y pelea tanto por alcanzarla que al final, cuando la consigue, se olvida de la cuesta que tenía que subir, y se dedica a presumir de que tiene cuerda, y de que podría subir a cualquier lado si quisiese. Pero no la utiliza.

Eso le pasa a mucha gente hoy en día.

La cuerda, sirve para salvar obstáculos, pero también tiene muchos otros usos. Por ejemplo: Tiene una peculiaridad esta cuerda: no se le pueden hacer nudos, salvo que sea en torno a algo, es decir: puede atarse, no anudarse.

Y hoy en día, mucha gente se anuda la cuerda en torno a sí misma, sin darse cuenta de que en la cuerda cabe mucha más gente.

Muchas veces, los que la ondean al viento, sin intención de utilizarla, son los que, de tanto moverla, acaban enganchados por los pies sin saberlo, y suelen caer de bruces al suelo, liados ellos solos con su cuerda, que se convierte en un estorbo, por mal usarla. ¿Puedes utilizarla para eso? Sí, sin duda. ¿Resulta –seamos pragmático por una vez- útil en algún caso? No. A nadie le sirve de nada estar atado por los pies.

Sin embargo, otros, empeñados en la magnitud de su empresa, son capaces de escalar grandes distancias, y de subir a otros con esa misma cuerda: o de utilizar varias cuerdas a la vez para subir, entre varios, distancias más altas... E incluso, si no triunfan, por haber subido con otros –o haberlo intentado- si en un momento de la escalada se rompe la cuerda, y en la caída quedan enredados , pongamos- que coincidencia- por los pies, estarán enganchados, estarán liados, pero estarán en compañía.

La libertad, como las cuerdas, de ejercerla se gasta: Es inevitable: cuanto más libre eres, es que más comprometido estás: más cuesta arriba se hace la colina cuanto más alto escalas. Y sin embargo, por tu voluntad, estas gastando la cuerda en cumplir su fin. Quizá algún día se rompa –quizá no- pero los que la ondean al viento, la tendrán estupendamente cuidada sin que les haya servido para nada.

Un consejo, y un juego de palabras: guárdate de mimar tanto tu cuerda, y de ondearla tanto al viento, que quedes enganchado de por vida tu solo, en tu cuerda –por muy magnífica que esté-.

Ahora el juego de palabras: Siguiendo la lógica elemental de la regla de tres, si libertad es cuerda, el más libre es más cuerdo, que encaja perfectamente con el “la verdad os hará libres” que derivando de cuerda a cuerdo, y de cuerdo a cordura, podríamos decir que la cordura es el conocimiento de la verdad. El loco es el que desconoce hasta quien es. Cuanto menos conozcas, más loco eres. Y también, por regla de tres, cuanto más loco, menos libre.

Ahí queda.

lunes, junio 18, 2007

El original de Partecica

Esto lo hago para que nadie piense que soy nada del otro mundo, por el artículo -supuestamente mío- que Miguel ha publicado en el apartadod e jornadas de UN, podríamos decir que "inspirado en hechos reales", pero, como se verá, mucho mejor que el presente:

Vaciando los bolsillos de mis pantalones para echarlos a lavar, me he llevado una sorpresa. Han salido la cartera, las llaves, el móvil… No esperaba menos. Sin embargo , un sobre de azúcar con el nombre del hotel, y en letras mayúsculas remarcando “NAVARRA”, ha endulzado –si se me permite el juego de palabras- aun más mis recuerdos.
Podría decir que el viaje de ida fue un infierno, pero no me gusta exagerar. No, más bien fue un purgatorio, ya que, además de ser muy barato, tenía la certez de que en algún momento llegaría a mi destino.
El taxista que me llevó de Pamplona al hotel, “resultó” ser navarro, y, entre sonrisas y algún grito como ¡Oye, que no es pa ti que pone Bus Taxi, oye! Me llevó a mi acogedor destino.
Me amueblé en mi habitación –la 212- y bajé a cenar. Después e un suculento bocadillo de queso, y una coca-cola, pasamos a un aula lateral que tenía preparado un proyector. La aventura de Excelencia Literaria en Navarra comenzaba por una película; Dublineses (The death: Tradutore traditore…), que a mi gusto, no pudo resultar mejor.
Cierto es que no era un “film” para el gran público, pero es que los asistentes tampoco éramos “el gran público”; modestamente. Somos “la excelencia literaria”.
La película, terriblemente oscura en todas las tomas, y sin embargo cálida y acogedora, para hablar de la muerte, presentaba varias generaciones de una familia de Dublín, en pleno invierno, a principios de siglo XX, celebrando la fiesta de Pentecostés con una cena familiar.
A mi la ambientación me sirvió para darle aun más vueltas de las necesarias; este borracho, tan inútil él, que haría en la 1ª Guerra Mundial; este otro, con sus hijos…La abuelita, ¿Aguantaría a sus años el sufrimiento de una guerra?...
Pero no solo hubo cine; y a mi me han encargado también ocuparme de la otra vertiente escénia que contemplamos estupefactos; “Usted tiene ojos de mujer fatal”, de Enrique Jardiel Poncela, fue interpretada por alumnos de la universidad, e hizo las delicias de los asistentes. A partir de ese momento, cuando alguien sentenciaba o afirmaba algo con vehemencia y originalidad, alguien le respondía “esa frase es del señor”, en alusión y homenaje a la frase más repetida y graciosa de la obra.
Podría seguir, y seguir, pero no estoy seguro de poder acabar. Desde los amigos que he hecho, hasta la visión universitaria que he adquirido de la vida y del saber, no puedo menos que concluir; Ha sido un fin de semana para enmarcar, desde le primer hasta el último minuto. Y yo creo que a todos se nos hizo demasiado corto. Habría que repetir, digo yo.

viernes, mayo 18, 2007

Metánoya

Parece ser que en blogger pasada cierta fecha te suprimen las entradas; conforme me desaparezcan las volveré a editar... Como es en este caso. Con todos ustedes de nuevo; METÁNOYA

No estoy seguro de poder pensar.

Mi vida y mi mente forman

un convulsivo y negro

agujero.



Lo que pensé conocer

lo desconozco ahora;

Lo que desconocía

es ahora puerta

abierta a la mentira.



Anduve durante un tiempo

incierto

por el camino falso y a cada paso

angosto

del ególatra.



Ahora toco olvidar...

Y morir.




Esta es la poesía que ganó la mención especial del concurso literario de Retamar en el año 2005/06. Apreciad bien todos sus matices, porque es la obra culmen de la poesía universal..

miércoles, mayo 16, 2007

SOBRE LA FALSA LUZ.

(Aviso: poema escrito a las 4 de la madrugada)
---------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Noche sin luna.
Y yo...¿A dónde voy
sin luz nocturna?
Miento. Miento.
Si que hay luna
Pero yo la he obligado
a esconderse
a punta de cuchillo.
----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Y ahora no veo nada
y grito a la luna,
para que alumbre.
----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Ella se ha escondido
demasiado lejos,
siempre tan sumisa.
----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
¿Qué hago?
Pareció divertido
por momentos.
----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Busco a tientas
la salida.
----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
¿Por qué no vuelves
luna?
Medito algarrobo:
¿Se habrá ido
para no volver?
----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
La mayor pérdida
de la humanidad
se ha consumado.
A manos de un infeliz
y pueril cerdo,
negro,
como la noche
que ha traido.
Sin luna.
----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
No es negro de
tostado.
No. Es negro de
ceniza,
que se esparce
por la boca,
colapsa la gargante;
provoca vómito.
----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
¿No acudes, luna,
en mi auxilio?
¿No ves que estoy
desvalido?
----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Nada. El falso
silencio es su lenguaje.
Porque, aunque luna,
sigue siendo
noche;
oscura.
----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Y entonces, abandonada
ya toda esperanza,
una luz blanca
y amarilla,
dulce e intensa,
envuelve la noche.
Llega el nuevo día.
Ya puedes irte,
luna.
----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Buenas noches, noche.
Buenas lunas, luna.
--------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Aprecie el lector las claras referencias a poetas del 27 como Miguel hernandez , por ejemplo en el falso silencio de la luna ("Nada. ¿Tu elocuencia no es más que silencio, Dios de lo creado?") Bueno, creo que cuando la compuse le vi muchas más cosas, pero ha pasado más de un mes, y ya no se las veo....
_________________________________________________________________________
Disfrutadlo.
-----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
El autor

lunes, marzo 26, 2007

Artículo...

Bueno, espero que su autora no me denuncie...Me ha gustado también mucho este articulo de Excelencia Literaria... A ver que pasa...


Un abrazo a todos...

martes, febrero 27, 2007

el mundo me publica

Pues si, es un poco tardío, pero hace como 4 meses ( estamos a 27 de Febrero...) me publicaron el el mundo este Cuento. Espero que lo disfruteis. En realidad no es un cuento, es un artículo, o mejor, una reflexión, pero bueno...

lunes, septiembre 11, 2006

MI ABUELA

-¿Quereis un pañuelo? Posiblemente lo necesiteis.
Las breves y distantes palabras de mi madre al volante han roto un silencio que se cernía sobre nosotros desde el inicio del fúnebre trayecto.
No gracias- respondo.- creo que podré aguantar.
Hijo, lo que vas a ver te va a hacer saltar las lágrimas.
- Descuida, yo casi nunca lloro- respondo envalentonándome. Es obvio que llorar es típico de mujeres; sería absolutamente impropio, un auténtico espectáculo.
Al fin, llegamos al tanatorio de la paz. Bajamos del coche y nos dirijimos a la entrada del recinto.
Beatriz, Alonso- dice nuestra madre antes de llegar a la puerta.- vuestro padre lo está pasando mal, y necesita hoy más que nunca de vuestro cariño.
* * *
¡Vamos a ver! ¡Todos los primos al patio que va a cantar tio Juanito!
A la voz de tío Ignacio nos ponemos todos alrededor del Belén, justo a tiempo para oír entonar la voz a mi tío preferido, el que tiene síndrome de down:
Adeste fideles, laeti triunfantes…
Se hace el silencio mientras mi tio canta con gesto serio e imperturbable. Nadie habla hasta que se acerca el momento del estribillo, y tío Juanito, autoritario, alza ambas manos y todos le acompañamos:
Venite adoremus, venite adoremus, venite…
Tio Ignacio hace resonar su estridente y melodiosa voz por encima de las de los demás; tío Enrique y Papá intentan una sutil segunda voz; tío Felipe toca la guitarra acompañando; todos los primos cantamos a coro; y la abuela observa a todos desde el sofá, con gesto fragil, sonriéndonos a todos orgullosa y admirada de ver al fin por y para qué ha vivido.

* * *
- Niños, venid, le hemos compuesto los mayores una canción a la abuela por su santo, y la vamos a cantar todos juntos. Antonio, vete a por la guitarra. Mientras, vamos a ensallar.
“Es el santo de la abuela,
y los nietos del pantano
te venimos a contar
que el día de santa Rosa
es fiesta muy señalada
y lo queremos celebrar…”
* * *
Nochebuena de 1994. Estamos toda la familia en nuestra casa del Pantano de Entrepeñas, arropados por el calor que desprende la chimenea.
Después de varias horas de cantar villancicos como solo en mi casa se cantan, y después de haber contado chistes y diversas situaciones curiosas que nos han sucedido a lo largo del año, uno a uno nos ha ido venciendo el sueño, y ya estamos todos acostados.
Pero mi primo y yo, que dormimos en la misma habitación, no podemos dormir. Hemos pasado un día extraordinario, y por la noche, tio Felipe, con unas cuantas copas encima, nos ha dado a probar el licor de manzana, lo que nos ha revolucionado aun más si cabe.
Artos de hablar y de decir tonterias, nos hemos puesto a correr alrededor del pasillo circular que rodea el patio, dando gritos; y, como era de esperar, la abuela aparece, nos coge de la mano con dulzura y con nuestros cinco años nos sienta a cada uno en una silla, y sin asomo de enfado en su cara, pero si de tristeza nos dice en un tono casi confidente:
- Me decepciona mucho que unos niños tan buenos como vosotros hagais unas cosas tan malas.
Ése es el golpe más bajo que me han dado nunca.
- Perdón abuela- respondemos a dúo mi primo y yo.
En ese instante, a la abuela Mimí le cambia el gesto de la cara por una cansada sonrisa.
- Venga a la cama. Os voy a contar un cuento, a ver si os dormis.
“Érase una vez un pescador vizcaino, que estaba casado con una señora guapísima que…”

* * *
No puede ser. Ante el cuerpo sin vida de la abuela se me ha deshecho la careta de insensible. Un nudo me agarrota la garganta dede hace un rato, por mi propósito de no llorar. Por más que me digo “que tontería, tú sí que puedes”, no aguanto más de cinco segundos delante del féretro.
Parece tan tranquila… Como si etuviese durmiendo y fuese a despertar en cualquier momento.
Finalmente, el nudo se desata, y lo que antes suponía una dificultad respiratoria desemboca en un silencioso pero aogante llanto. Me salgo fuera para que me dé el aire.
Los abetos que cubren toda la zona del tanatorio, me imprimen cierto sosiego, y, más tranquilo, vuelvo a entrar.
Unos desconocidos me abordan sonriendo.
- Tú eres el hijo de Alonso ¿Verdad?
- Sí- respondo fríamente.
- Ya lo decía yo, eres igualito a él- y sueltan una risita complice. No estoy de humor para risas, así que me separo sin cuidar los modos y vuelvo a entrar en la habitación destinada a mi abuela.
Una lágrima asoma tímidanente por mi ojo izquierdo, rebala y cae sobre mi corbata nueva. Aunque poco me importa eso ya.
Vuelvo a mirar a mi abuela y un nuevo pensamiento me sacude; no voy a volver a verla, y no tengo la sensación de haberle sacado todo el “jugo” que tenía.
Salgo de nuevo del cuarto bañado en lágrimas, y me siento en el banco contiguo a la puerta. Mi tío Felipe, el primogénito de mi abuela, me ha visto, y, pese a su pena, no duda en acompañarme. Cuidadosamente se sienta a mi lado, y poniénome el brazo sobre los hombros, susurra, casi hablando para si:
- Tenemos que dar muchas gracias a Dios por esta,abuela tuya y madre mía que nos ha dado, que con su ejemplo y su fatiga nos a sacado a todos tal y como somos. No llores más; una mujer como la abuela Mimí se ha ido al Cielo “de cabeza”.
Respondo al tópico con un triste pero agradecido “sí”, y mi tío, satisfecho, se levanta.
En silencio medito sus sabias palabras, y lentamente se van haciendo hueco en mis pensamientos frases que me había dicho mi madre hace mucho tiempo.
- “La familia de vuestro padre es escepcional niños, no sabeis la suerte que teneis; aprovechadla porque es absolútamente única.”
Pienso en lo unidos que hemos estado siempre, un fenómeno que no he visto en otros sitios; mientras, mi padre y sus hermanos hablan distendidamente:
- “Yo creo que a Mamá le hubiera gustado que al entierro no asistieran los sobrinos. Por lo menos los más pequeños.”-interviene mi padre.
- “Sin duda le gustaba que los primos estuviesen más juntos; ya se que este año no toca pero podemos hacer una escepción y celebrar juntos la Navidad”- dice mi tio Enrique.
-Hay que seguir viéndose, no podemos distanciarnos por eso, y creo que Mamá lo hubiera querido así- inquiere pensativo tío Ignacio.
- Otra opción- dice tío Felipe- es tener los reyes todos juntos en casa de Mamá si os parece bien.
- Me parece estupendo.
- Oye, por cierto, ¿Con quién dijo Mamá que se quedase Juanito cuando ella faltara? Si no hay inconveniente podría venirse a…
Dejo de escuchar, y tomo conciencia de lo importante y lo bonito que es la famila unida.
Familia solo hay una; la mia, vale por dos. Abuela solo he tenido una, y de esto me dí cuenta demasiado tarde.
Me gustaría que leyerais este artículo. Me parece bastante bueno, y por eso os lo pongo;
Tiempo libre.

Lo cierto es que no he pedido permiso a su autora para publicarlo, pero confío en que no me demande.

miércoles, septiembre 06, 2006

Juicio Final a un agnóstico

Mira que te avisé... Y no escuchaste. Tenías que ser siempre tan tozudo, no querías hacerme caso nunca. Pasabas de mi, decías “no puedo estar seguro”, porque yo te había dejado pistas, pero no imágenes.
¿No te dabas cuenta de que si te me mostraba entero no serías en adelante libre?¿No viste todas las señales que podías haber seguido?¿Y toda esa gente que te estuvo avisando bajo orden mía?
Yo, no dudé de ti en ningún momento, y no dejé ni un segundo de pensar en ti... ¿Por qué me olvidaste?
Aunque me pese , por tanto, eres libre, y no puedo obligarte a ser lo que no quisiste ser en vida... Simplemente, lo lamento, pero respeto tu decisión de no querer más que oscuridad.Te di un don para servirme mejor, y tú, lo desaprovechaste. Traes el vaso volcado, y con agujeros. Mi gracia se derrama de tu recipiente inicuo. Vete. Yo no me opondré.

martes, agosto 01, 2006

excelencia literaria

Este artículo y este cuento Es todo lo que he conseguido publicar en la página de Miguel Aranguren. A pesar de todo ha merecido la pena. Creo que son lo mejor de mi carrera (entre otras cosas porque me los ha corregido; pa que engañarnos.)

30-9-06: Por cierto, ayer falló el jurado, y he ganado el 2º accesit. Soy el único pive que ha ganado algo, lo cual puede ser algo de lo que avergonzarse, o de lo que enorgullecerse, según escrupulos del lector. En cualquier caso, pinchad aqui.

mamá

No puedo más. Los demás niños son unos pesados. Unos infantiles. No comprenden que es propio de niños buenos dejar las cosas tuyas a otros niños. Está decidido: se lo voy a decir a mamá, que ya me mira desde el banco del parque, sonriéndome. A veces creo que sabe justamente lo que estoy pensando.
- Mamá, esos niños son unos egoístas y no me dan sus cosas.
- Pero hijo – dice con una comprensión y ternura que me encantan.- ¿Les has dejado tú jugar con tus cosas?
- Por supuesto que no – le digo ofendido.- ellos tienen muchas cosas y yo pocas, así que ellos me prestan y yo juego con ellas.
- No, hijo – dice con tranquilidad.- déjales tus cosas y ya verás como ellos te dejarán las suyas.
No me gusta prestar mis cosas. Pueden romperse si otro niño las utiliza mal. Pero mi mamá se pondrá contenta si presto, así que se lo dejo a Carlitos. Pero es que debe de ser un poco tonto, porque no sabe utilizarlo y está girando la pierna del superguay- man en una dirección antinatural.
Como no haga yo nada lo romperá. Y con cuidado me acerco y le digo:
- Así no se hace, deja que te enseño.- Y en lo que estoy cogiéndolo simpáticamente para enseñarle, el se enfada, y me dice, antipático:
- Déjame; me gusta así.
- Pero es que lo vas a romper.- digo haciéndome el listo.
- ¡Pues no – me asalta Carlitos.- porque yo en mi casa tengo uno igual, solo que mejor, y más grande, y más bonito, y no se rompe!
Y se va corriendo. Y es más rápido que yo, que estoy un poquito gordo -dice mamá que es porque me quiere mucho- y me canso muy pronto.
El, se sube a un tobogán y me saca la lengua, mientras sigue dando vueltas inhumanas a la pierna del pobre superguay- man. Al final, la pierna da su último giro y Carlitos mira atónito como, después de crujir, se queda el trozo de plástico entre sus manos, y baja corriendo del tobogán intentando que yo no lo vea, para dejarlo sobre un banco con cara de asustado.
Me acerco llorando a mi madre, impotente ante tan dolorosa situación, y un ataque de rabia aliado con mi mala educación la toma con mi madre.
- ¡Idiota! ¡Todo por tu culpa!...
La lista de insultos es interminable, y a mi madre se le entristecen los ojos de humillación ante las miradas de todo el parque. Y nada puede refrenar mi llanto.
Y me mira con agobio mi mamá.




No puedo más. Pero ya lo he conseguido.¡Al fin! Graduado. No me lo puedo creer. Me ha costado mis esfuerzos, pero he conseguido el premio anual al mejor alumno. Y justo en segundo de bachillerato. En estos momentos, y aunque nunca me abandonó la gordura propia de mi complexión física, puedo sentirme como un verdadero deportista de élite ante las cámaras. `` ¿Cómo has visto el partido? Bien, el equipo rival se plantó fuerte atrás, pero mi trabajo incansable y en equipo conmigo mismo, y el inseparable apoyo de mi inteligencia suprema han decantado la victoria a mi favor.´´
Mamá sonríe orgullosa desde la grada, y a mi me provoca una sensación de bienestar que no soy capaz de expresar. Vivo exclusivamente para mí... Solo hago excepciones con mamá.
La gente de mi clase se va a festejarlo a un garito. Nadie me ha invitado, ni tampoco me importa; yo soy el premio anual, y ellos una pandilla de envidiosos carentes de inteligencia. Ellos son los que pasarán hambre; yo tengo un futuro prometedor. Es más, es un futuro tremendamente próximo; la empresa que monté con el dinero de mis padres está dando muchos y muy buenos resultados. Pronto me independizaré, y con mis fondos me daré a la buena vida, y tendré un criado para todo, y nadie me molestará... Salvo Mamá.



No puedo más. Tengo que dejar de soñar. La vida no es como la había ideado. Faltan muchos detalles que había sobrevolado en mi afán por encontrar un mundo perfecto, sin darme cuenta de que, si fuera perfecto, no sería mundo.
¿Qué hago ahora? Me obsesioné con mi trabajo, dejé mi vida por una idealizada forma de ver el prestigio. Mis relaciones personales anduvieron por los suelos; los que creía y tenía por amigos no eran sino escalapuestos sin escrúpulos; a lo sumo honrados compañeros de trabajo a los que en realidad no agradaba mi compañía.
Vivía en una idílica mentira, propia de los mitos; de El show de Truman; todo el mundo me seguía la corriente.
Ahora, al sopesar lo bueno de mi vida con la objetividad, lucidez y gravedad que aportan unidos una tragedia traumática y el paso de los años, medito entristecido que me movió a no cambiar de hábitat, y por qué no me decidí a abandonar mi oscura cárcel hasta que ya no estaba eso en mis manos. Y, confinado a una habitación compartida de una fétida residencia pública, sin visitas, ni lujos, ni caprichos... Acepto resignado que he desperdiciado irresponsablemente el tiempo que se me concedió en esta tierra.
No sé qué le faltó a mi vida, pero algo falló. Mis compañeros de “celda” no son tan amargos como yo. Será que nunca han llegado tan alto como yo, para poder notar la diferencia, y aquello no les parece tan malo, pienso para consolarme. Pero en mi interior sé que no es eso, se que no es eso lo que me atormenta. Y en un bullir silencioso, un nudo se va formando lentamente en mi garganta, al recordar el sin duda episodio más triste de mi triste vida. Aquel día, como en las películas de Hollywood con situaciones similares, llovía. Y llovía a raudales. Los cipreses se tambaleaban altivos y purgantes por el poderoso viento, que apenas permitía oír recitar al cura las plegarias:
“ Pater noster qui est in caelis...” Fervorosamente rezó el padre, y después de un largo rato abandonó el lugar, rosario en mano, para dejarme solo ante la situación más difícil de mi vida: despedirme de la mujer que había significado algo para mi durante unos escasos años de mi existencia. Finalmente, me acomodé en mi gabardina de piel de camello, me coloqué el sombrero, bien calado, para que la gente no me viera llorar, y abandoné el lugar. Se había acabado tu funeral, Mamá.







Este cuento se llevó también el accesit del concurso de Retamar. SEré recordado como el chaval más mencionado en un concurso que "no se lleva nada".

metánoya

Parece ser que en blogger pasada cierta fecha te suprimen las entradas; conforme me desaparezcan las volveré a editar... Como es en este caso. Con todos ustedes de nuevo; METÁNOYA

No estoy seguro de poder pensar.

Mi vida y mi mente forman

un convulsivo y negro

agujero.



Lo que pensé conocer

lo desconozco ahora;

Lo que desconocía

es ahora puerta

abierta a la mentira.



Anduve durante un tiempo

incierto

por el camino falso y a cada paso

angosto

del ególatra.



Ahora toco olvidar...

Y morir.




Esta es la poesía que ganó la mención especial del concurso literario de Retamar en el año 2005/06. Apreciad bien todos sus matices, porque es la obra culmen de la poesía universal..

empezamos

Como sabeis, me encanta presentar mis blogs, así que os lo presento: en este blog voy a haceros llegar todos mis escritos hasta que me fiche alguna editorial. esperemos que sea pronto.